Construya el Campamento Internacional de las Juventudes en Lucha

11/jan/2017, 19h42

¡El mar de la historia está agitado! La lucha que hemos encampado contra el gobierno corrupto de Temer — y sus medidas de retrocesos — produjo uno de los mayores movimientos estudiantiles de la historia del país. Las ocupaciones de escuela y universidades son solo una demostración de lo que ha sido alrededor del mundo la lucha de los que quieren contra los que retiran derechos.

Vivimos sobre el signo de una crisis que se presenta en diferentes dimensiones: social, política, moral, ambiental, pero también una crisis de ideas y proyectos.

¡Queremos más igualdad! La desigualdad llegó al extremo. El 1% más rico de la población mundial posee más riquezas que la suma de los 99% restantes. Esta minoría política y económica usa la fuerza del dinero y sus privilegios para mantenerse en el poder y mantener intocada esta estructura de desigualdad. Esta casta se mantiene también a través de la corrupción generalizada del Estado, produciendo redes de paraísos fiscales que permiten que los ricazos escondan billones de dólares. Nuestra alternativa tiene que ser de los de abajo contra los del piso de más arriba.

¡Queremos estudiar! En todas partes podemos observar los cortes de derechos y servicios públicos en nombre del lucro de los grandes bancos. La educación pública viene siendo destrozada o entregada a grandes corporaciones que la transforman en una mercancía, pautada por la lógica del mercado. En Brasil, Chile y Paraguay tomamos las escuelas en nuestras manos en defensa del derecho a estudiar.

¡Queremos trabajar! Una economia baseada para la especulación y no para el bienestar de una mayoría nos está llevando a una encrucijada. Millones de los nuestros pierden sus trabajos todos los años, cuando no estamos en puestos de trabajo precarios. Los jóvenes, en especial la negritud y las mujeres, son los más perjudicados por este problema. No queremos un futuro de incertezas, tenemos que tomar las riendas de nuestra economía.

¡Queremos ser libres! Además de una democracia política y económica, ¡queremos tener el derecho de ser quien somos! Nuestras identidades importan. Somos mujeres, negras y negros, LGBTQs, indígenas, etc.: no aceptaremos más ser tratados como ciudadanos de segunda categoría, tampoco vivir con violencia. El sistema que explota es el mismo que nos oprime. Tenemos que poner en andamiento un cambio cultural radical si queremos construir una sociabilidad bajo otras bases.

Pero, ¡hay resistencia! De las ocupaciones de escuela y universidades, a la resistencia juvenil contra Trump, nos levantamos contra los retrocesos. La certeza de que “fue el Estado” que nos asesina, lleva miles a las calles — como el grandioso movimiento negro “Black Lives Matter”, que no se da por vencido en la lucha contra el genocidio de la juventud negra, y como en México que la juventud lucha contra el narco-capitalismo y el asesinato de los 43 estudiantes. Las primaveras feministas en Brasil, Perú, Argentina y México pintan de violeta América Latina y hacen eco nuestro grito por ni una menos. Ocupamos las plazas contra la retirada de derechos, pero también por una nueva forma de hacer política, como fueron las “noches en pie” o “nuit de bout” que pasamos en Francia. Somos, como dijeron los españoles en 2011, la generación sin derechos, pero también la generación sin miedo.

¡El futuro es ahora! Necesitamos elaborar un proyecto de otro futuro, aunque intenten imponernos la realidad actual como la única posible. Eduardo Galeano diría: lo viejo ya murió, es lo nuevo que todavía no nació. Y solamente Juntos, podemos presentar una salida para esta inmensa crisis que se presenta para la humanidad. Por eso, convocamos jóvenes de todo el mundo para un encuentro en 2017 en Rio de Janeiro (Brasil) para dar un primer paso en la construcción de esta alternativa, de la cual la juventud y el pueblo trabajador sea protagonista. La disputa de aquí en adelante no será solamente de Trump y Temer contra nosotros, sino también del miedo contra la esperanza. Y este Campamento, en el corazón de la Primavera Carioca, será para reafirmar la segunda opción como nuestra!